¿Podemos ser autosuficientes en energía renovable?

Asumir responsabilidades

Las políticas de cada país y sus sistemas económicos abogan por unos sistemas de consumo responsables más o menos estrictos y empresas y ciudadanos comprometidos tenemos que trabajar y concienciarnos sobre el peso que tiene la energía renovable y cómo nos afecta. El ideal del planeta en un futuro sería no solo el de reducir emisiones, sino el de ampliar la vida útil de las centrales eléctricas de carbón, apostar por energías solares y una serie de mejoras sostenibles que siempre son más costosas que el actual esquema energético alternativo del modelo al que estamos acostumbrados. No deberíamos enfocarlo en cómo se genera y generará la energía sino en lograr energía verde: confiable y asequible, aprovechando la oportunidad industrial que presenta la nueva tecnología y cumpliendo con nuestros compromisos mundiales sobre el cambio climático. Invertir significativamente en vehículos eléctricos, fuentes de menor consumo de carbono y un largo etcétera.

El consumo y la producción sostenibles tienen que ver con la promoción de la eficiencia energética y de los recursos, la infraestructura sostenible y el acceso a servicios básicos, empleos verdes y con mejores condiciones, y una mejor calidad de vida para todos. Su implementación ayuda a lograr planes globales de desarrollo, reducir los costos económicos, ambientales y sociales futuros, fortalecer la competitividad económica y reducir la pobreza.

Mejora de la sostenibilidad

El consumo y la producción sostenibles apuntan a “hacer más y mejor con menos”, incrementando las ganancias netas de bienestar de las actividades económicas al reducir el uso de los recursos, la degradación y la contaminación a lo largo de todo el ciclo de vida, aumentando así la calidad de vida. Toda la maquinaria de consumo energético involucra a diferentes partes interesadas, entre ellas empresarios, consumidores, responsables políticos, investigadores, científicos, minoristas, medios de comunicación y agencias de cooperación para el desarrollo.

También requiere un enfoque sistémico y la cooperación entre los actores que operan en la cadena de suministro, desde el productor hasta el consumidor final. Se trata de atraer a los consumidores a través de la sensibilización y la educación sobre el consumo sostenible y estilos de vida, proporcionando a los consumidores información adecuada a través de normas, políticas, y contratación pública sostenible.

China es el país que más invierte en energías renovables

Aunque nuestro país no esté entre los que más invierte o produce en energías renovables como lo son China, EEUU, Brasil, Alemania, Canadá o India, España trabaja el asunto. El récord lo tenemos en un 70% en noviembre de 2015, gracias en buena parte a la energía eólica. Y tenemos intentos de ciudades 100% verdes, como El Hierro en Canarias. Además, somos la tercera potencia mundial en energía eólica, y la doceava en energía solar, en 2014.

Frente a lo que muchos piensan, la energía eólica es en la que más se invierte en España, con un 19.1% de la energía consumida. La hidroeléctrica le sigue con un 10%, la solar alcanza un 5.2%. Así, el consumo eléctrico de nuestro país es renovable en un 40%, buenas noticias. Pero podrían ser mucho mejores, hay que ponerse manos a la obra.

Si tienes cualquier duda o necesitas asesoramiento de un uso responsable de la energía, puedes contactarnos y estaremos encantados de poder ayudarte.